Al contratar un crédito hipotecario, debes considerar que existen tres tipos principales de tasas de interés, las cuales impactarán directamente en el monto de tus cuotas mensuales:
Tasa fija
El dividendo mensual se mantiene constante durante todo el plazo del crédito, ya que la tasa de interés no varía. Sin embargo, como las cuotas suelen pactarse en UF (Unidad de Fomento), el monto en pesos puede cambiar si varía el valor de la UF.
Tasa variable
La tasa de interés fluctúa en función de un índice de referencia (por ejemplo, el TAB o el promedio de tasas bancarias). Esto significa que las cuotas pueden aumentar o disminuir a lo largo del tiempo, dependiendo del comportamiento del mercado.
Tasa mixta
Combina lo mejor de ambas modalidades: parte con una tasa fija durante un período inicial (generalmente entre 5 y 7 años) y luego cambia a una tasa variable para el resto del crédito.
Elegir el tipo de tasa adecuada depende de tu perfil financiero, tu tolerancia al riesgo y tus planes a futuro.
¡Infórmate bien y toma una decisión que te entregue tranquilidad financiera!

